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Bioterapia de cáncer avanzado por medio de fiebre, virus y células inmunológicas autólogas (células dendríticas y células asesinas naturales)

La fiebre, los virus y las células defensorasautólogas – es decir, las células propias de los pacientes – son terapias naturales, es decir que la naturaleza misma sin intervención del hombre las ha desarrollado y las usa con éxito diariamente millones y hasta mil millones de veces si también incluimos la fauna, según la regla que dice:

¡Cuanto más fiebre, menos cáncer![1]

 y

 ¡Cuanto más virosis, menos cáncer![2]

La fiebre y los virus aparentemente son estrategias probadas por la evolución para protegerse del cáncer. Es obvio que en esto el sistema inmunológico con sus células claves, con sus células dendríticas y sus células asesinas naturales juega un papel importante.

¿Pero por qué entonces fracasa tantas veces?

Hay varias razones que pueden explicar este hecho:  el fracaso de la mayoría de las terapias inmunológicas en el tratamiento de enfermedades de cáncer avanzado es porque su crecimiento se asimila a una avalancha.

La regla dice:

¡Cuanto más grande sea el tumor más rápido será su crecimiento!

Hay que añadir que la célula cancerosa es capaz de cambiar el papel; mientras esté parcialmente invulnerable por un error en la producción del receptor de muerte(receptor FAS, CD95) y mientras ésta sea inmortal debido a que el gen oncosupresor p53 está defectuoso, éste estará dispuesto a enviar la señal de muerte (ligando de FAS)y matar a sus perseguidores – ésta es una cierta forma de «asesinato de policía»! Por lo tanto también cabe la frase:

¡Cuanto más grande el tumor, más débil la defensa!

Queda claro que la célula defensora no es capaz de adaptarse a la dinámica de la célula tumoral cuando el cáncer ya está avanzado. Por esta miseria, la destrucción comparada a Hiroshima, causada por la quimioterapia, parece más un gesto desesperado que una terapia científicamente comprobada. Aparte de los pocos cánceres de testículos y la leucemia, la quimioterapia no tiene valor curativo y si se logra prolongar la vida, su precio es enorme – respecto al dolor causado como al valor económico.

El inhibir de la formación de los vasos sanguíneos, es un intento de controlar la rapidez vertiginosa del crecimiento canceroso a nivel biológico. Su relevancia no está aún comprobada.[3]

Por estos hechos citológicos la mayoría de las terapias inmunológicas sólo tienen sentido durante el período de poca carga tumoral:para eliminar el resto de las células tumorales ya en cantidad invisible, por medio de técnicas visuales tal como el ultrasonido, la radioterapia, la tomografía computarizada, la resonancia magnética y la scintigrafía. Sin embargo se necesitaatacar de esta forma antes de que los marcadores convencionales del tumor señalen peligro.[4]

Sólo la hipertermia, los virus y las células inmunológicas autólogas salen de la regla que dice que la inmunoterapia sólo puede tener éxito en estado de poca carga tumoral. Para cada una de estas tres facetas terapéuticas existe una argumentación científica.

1. La hipertermia: esta denominación se refiere a todas las terapias en las cuales se provoca la subida de la temperatura del cuerpo. Distinguimos la hipertermia activa, es decir la verdadera terapia de la fiebre, de la hipertermia pasiva del cuerpo entero o de ciertas partes del cuerpo (hipertermia locoregional) por medio de la radiación (hipertermia superficial) o por medio de campos eléctricos alternos (hipertermia profunda). A partir de 43 °C hablamos de la «termoterapia».

1.1 La terapia con fiebre: Para provocar el aumento de la fiebre se usan bacterias destruidas. El estándar incontestable es la toxina Coley, una mezcla de bacterias Gram-positivasy Gram-negativas, estas son las Streptococcus pyogenes y Serratia marcescens. Con este pirógeno tenemos una experiencia de más de 100 años y millones de aplicaciones.[5] Otras mezclas o sustitutos como interferón α han resultado menos eficaces. Tres estudios comparativos[6] y un estudio piloto de una universidad alemana[7] demuestranuna evidencia estadísticamente irrecusable respecto a la eficacia de estos tratamientos de cánceres avanzados. Según consta el Sr. Abel, estadístico del Centro Alemán de Investigación de Cáncer (Deutsches Krebsforschungsinstitut) de Heidelberg, la eficiencia de la terapia con fiebre en el tratamiento de cáncer queda fuera de duda.[8]

A pesar de estas pruebas científicas ya comprobadas en su eficacia, hay que tener en cuenta que la medicina es una ciencia empírica. Sólo la minoría de las acciones están científicamente bien documentadas y al mismo tiempo ampliamente difundidas.

La suposición de buena fe, de que las muestras de conducta ampliamente difundidas en la medicina de hoy – como por ejemplo la desinfección antes de una inyección o la quimioterapia en el tratamiento de cáncer – estén también científicamente bien documentadas, es tan equivocada como la suposición inversa de que una terapia bien documentada vaya a estar también ampliamente difundida dentro de poco tiempo.[9]Buena parte del «estándar» de la medicina es un fenómeno de la moda y – tal como la moda – en buena parte sustentado económicamente. La mayor parte del progreso real en la medicina está basada en buena observación y en el buen sentido. Este buen sentido aprecia los hechos siguientes:

1 Aproximadamente 1/3 de las regresiones «espontáneas» son acompañadas por la fiebre.[10]

2 Como todos los homeotermos son susceptibles a la fiebre, esta forma parte de los criterios de selección. Hasta los mismos animales de sangre fría se aprovechan del efecto inmunoestimulante del calor: cuando los peces tienen una infección, estos ascienden a regiones más calientes, haciendo así una hipertermia pasiva del cuerpo entero y aumentan de este modo su probabilidad de sobrevivir como es fácil de comprobar experimentalmente. El progreso tan modesto de la oncología predominante puede también ser atribuido al menosprecio de esta estrategia terapéutica probada por la evolución.

1.2 La termoterapia profunda locoregional: la fiebre estimula el sistema inmunológico más completamente y eficientemente que algunos de los inmunoestimulantes; pero no  se alcanzan temperaturas oncolíticas. Las hipertermias pasivas del cuerpo entero alcanzando los 42 y 42.5 °C buscados por algunos centros de hipertermia, no sólo dañan la célula cancerosa sino también el sistema inmunológicode modo que se manifiesta un dilema parecido a aquel de la quimioterapia.

Por tanto se ofrece una combinación de la terapia con fiebre con la termoterapia profunda locoregional[11]cuando la fiebre llega a la temperatura máxima. Resultan dos ventajas decisivas:

1.2.1 Las temperaturas se adicionan. Con los aparatos actuales de hipertermia se alcanzan temperaturas de 4 a 8 °C por encima de la temperatura local. Con unos 39 a 40 °C se consiguen por tanto unos 43°C hasta 48 °C dentro del tumor. Según la opinión corriente esto es suficiente para alcanzar la hipertermia necesaria para la oncolisis, mientras la termoterapia profunda locoregional sola – por su distribución inhomogénea – no alcanza a las temperaturas en algunas partes y por tanto se necesita a veces una quimioterapia acompañante.

Sólo la terapia con fiebre en combinación con la termoterapia profunda locoregional es capaz de alcanzar esta meta contradictoria de una estimulación óptima del sistema inmunológico junto con una destrucción eficaz del tumor.

Visto en el contexto internacional la hipertermia es reconocida por la ciencia y por la práctica ya desde hace años. Esto demuestran más de 400 centros de hipertermia en el Japón y más de 500 en China. En los países de la antigua Unión Soviética la hipertermia llegó a tener la misma importancia que la operación, la irradiación y la quimioterapia.

2. La terapia con virus oncolíticos (La viroterapia): un estudio multicéntrico sobre la terapia de cánceres muy avanzados controlado por placebo documenta un resultado impresionante a favor del grupo tratado con los virus, así que precisamente esta faceta terapéutica está mejor evaluada que la mayoría de los citostáticos.[12]

En un estudio de observación actual 14 pacientes de glioblastoma multiforme son tratados con el virus Newcastle.[13]Sobrevivir con este tumor cerebral – a pesar de ser tratado con una operación, irradiación y con la quimioterapia – es tan singular que se pone en duda la exactitud del diagnóstico. Por ende cada uno de los 14 pacientes es documentado histológicamente para posteriormente ser comparados. Siete de ellos siguen vivos y son apenas afectados por la enfermedad. El primer diagnóstico de cuatro de ellos fue establecido hace más de cinco y hasta nueve años. ¡Es de suponer que casi un tercio de los pacientes con este prognóstico infausto esté incluso curado! No hay otra opción terapéutica que haya podido demostrar resultados parecidos!

Además de estas pruebas científicas el buen sentido aprecia en lo justo los hechos siguientes:

1 Las infecciones virales protegen contra el cáncer. Aunque las infecciones repetidas signifiquen que el sistema inmunológico esté débil, las ventajas de una virosis son mayores que el daño causado porun sistema inmunológico débil. La explicación es fácil: los virus no sólo atacan a las células sanas sino preferentemente a las células cancerosas. En estas células el ciclo con cuyo apoyo los virus se multiplican ya está impulsado. Un sentido evolutivo importante de las infecciones virales es la liberación de células cancerosas. Si no tuvieramos infecciones gripales, nos enfermaríamos de cáncer a los 30 años a más tardar. Quien no haya tenido infecciones gripales sí es propenso a las enfermedades de cáncer! La mejor prevención sería entonces procurarlos cada año con un acceso de fiebre a los que desde años no han sido agasajado por la naturaleza con este regalo. Estoy convencido de que de tal manera se podría reducir hasta la mitad el número de los aproximadamente 350.000 nuevos enfermos por año en Alemania.

2 Hay curaciones espontáneas bien argumentadas por consecuencia de una virosis. Para la familia de la ciencia Csatary el siguiente suceso fue el inicio de la obra de su vida. Ella observó el caso que figura a continuación: el cáncer de estómago muy avanzado con metástasis difusas en el peritoneo de un dueño de una granja avícola desapareció mientras la peste aviar atípica arrebataba a sus gallinas. Entonces nació la idea de que si el cáncer es causado por un virus, entonces es de suponer que también éste pueda ser curado por virus:[14]¡un pensamiento verdaderamente homeopático! Tal vez la mayoría de las regresiones inexplicables sean causadas por virosis no reconocidas!

Mientras que la peste aviar sea causada por el virus de la influenza que también es capaz de atacar al hombre, el agente patógeno de la peste aviar atípica es el virus Newcastle que es desconocido en la medicina humana. De este modo este virus abriga la esperanza de ser un citostático ideal: puesto que ataca a todas las células cancerosas[15]mientras no daña las células humanas sanas. Las células cancerosas se descomponen o son por lo menos marcadas por el virus y son así entregadas al sistema inmunológico. Así aumenta la inmunogenidad del tumor e incrementan las perspectivas de éxito de la inmunoterapia en el tratamiento de cánceres que normalmente se niegan a reaccionar parcialmente o por completo a la inmunoterapia tal como el carcinoma de mama o el carcinoma de colon.

Además de ello los virus influyen también las células inmunológicas directamente y las estimulan a repartir los transmisores que activan el sistema inmunológicocompleto. Sólo es una cuestión de la dosis, que ya dentro de pocas horas sube la temperatura, mucho antes de que se deterioren las células tumorales. De esta manera estimulan al sistema inmunológico específico e inespecífico y además causan una reducción de la carga tumoral y un alivio para el sistema inmunológico.

Estos múltiples buenos resultados les otorgan a los virus ocupar el primer lugar entre todos los estimulantes inmunológicos y nutren la convicción de que la terapia del futuro no pueda desistir del apoyo de los virus.

Sin embargo desde el punto de vista del paciente las ideas no cuentan y los éxitos conseguidos parecen todavía modestos. Porque en el sentido inverso este estudio prometedor con tumores cerebrales significa que la probabilidad de morirse de esta enfermedad a pesar de los virus vigentes es más grande que  librarse de ellos. Faltaron dos pequeños detalles para que la terapia con virus oncolíticosse abriera paso verdaderamente:

2.1  Hubo que mejorar la eficiencia de los virus. Fue necesario:

2.1.1 desarrollar un método de prueba, un virograma (análogo al «antibiograma» con el cual se analiza la resistencia de bacterias contra varios antibióticos) para encontrar al virus más mortífero y más eficiente entre la multitud de virus oncótropos, es decir de los virus capaces de infectar una célula tumoral. Para ello hay dos parámetros: el tiempo de lisis, es decir el tiempo hasta la destrucción del cultivo celular – y la capacidad de producir sincitios, esto es la capacidad del virus de invadir la célula vecina antes de que la célula tumoral se destruyera. De este modo se forman células gigantes con varios núcleos, los «sinsitios», y eso antes de que estos gigantes se extingan. El virus ha de invadir a las células vecinas lo más pronto posible antes de que el sistema inmunológico y el tumor se pudieran defender por medio de la producción de interferones y anticuerpos.

2.1.2 Para optimizar aún más la eficacia de este virus que es el más adecuado por su naturaleza, se le adapta al tumor en cultivos celulares antes de que tenga que entrar en acción. Por medio de pasajes continuados en cultivos autólogos u homólogos se puede reducir el tiempo de lisis claramente. El resultado es una «cepa de virus oncolíticos adaptada al tumor» un «virus OAT», conseguido por medio de ejercicios repetidos de estos talentos naturales en adaptarsea cultivos tumorales.

2.2 La inducción del virus tiene que ser regional. Hay un acuerdo entre los virólogos oncológicos: Los virus producen el mejor efecto cuando son llevados muy cerca del tumor.[16] Según mi expericencia de largos años puedo declarar que la inyección intratumoral siempre ha efectuado una reducción del tumor o por lo menos un ablandamiento perceptible a causa de la reacción inmunológica acompañante. Sin embargo este desarrollo prometedor no influyó notablemente en los focos cercanos. Sólo la aplicación regional abrió el paso verdaderamente, es decir inyectamos los virus OAT en el vaso sanguíneo aferente. En el  tratamiento de cánceres de pulmones basta un catéter port-à-cath normal en la aurícula derecha como hoy se suele hacer en la quimioterapia sistémica. En el tratamiento de cualquier otro tumor hay que inyectar los virus en la arteria aferente, por ejemplo en la arteria del hígado en el caso de metástatis del hígado o en el cayado en el caso de metástasis difusa.

Ya desde hace tiempo «radiólogos intervencionales» versados instalan sistemas portadores bajo anestesia local para la quimioterapia regional. Mi humilde contribución consistía en administrar los virus exactamente así como administran cada vez más los quimioterapéuticos en la oncología moderna, es decir de forma regional. Aparentemente este cambio mínimo fue el acento que había faltado en el contexto. Mientras le cueste a la oncología clásica  argumentar la superioridad de la quimioterapia regional a la quimioterapia sistémica (intravenosa), la superioridad de la viroterapia regional a la (viroterapia) sistémica es tan evidente que la ética prohíbe un estudio comparativo.

Inyectando una vena periférica como antes se practicaba, el pleamar largo y la red capilar de los pulmones habían reducido el número de virus que llegaba hasta el tumor a un tanto por mil o aún menos. Hubo problemas semajantes con la inhalación. En este caso la mucosa fue el obstáculo decisivo. Aunque los virus Newcastle no infecten las células humanas sanas, toda clase de células los absorben, es decir los ligan y los retiran de la circulación. Los virus tienen un mal «Tumor targeting», es decir que apuntan mal al tumor. Por eso es tan importante manejar el virus hasta los portones del tumor.

Desde que aplicamos los virus de este modo la situación cambió completamente : ¡La excepción  hizo la regla! Sólo ahora los virus pueden revelar sus potenciales! Amén de casos sin esperanza ninguna, siempre observamos una reacción clínica mediante el desarrollo típico de los parámetros dentro de la terapia inmunológica: las células tumorales son eliminadas por medio de una inflamación porque en la mayoría de los casos el modo más elegante, la adoptosis, es defectuosa. La inflamación primero causa un ablandamiento y una tumefacción. Sólo más adelante en el desarrollo su volumen se reduce. Con los marcadores de tumor pasa casi lo mismo. Primero aumentan considerablemente y luego bajan dentro de pocas semanas – o pocas veces dentro de meses. Casi lo mismo sucede con el estado de salud. Las masas tumorales desintegrándose  pueden pesar sobre la disposición del ánimo considerablemente. Los pacientes están cansados, se sienten deshechos, se está haciendo motín en el tumor y en el cuerpo entero, ¡es la revolución!  Justo después del período de reacción empieza la mejoría. Estas son las leyes de una terapia estimulante. Con los «dolores de la convalecencia» sucede casi lo mismo como durante el parto: ¡La sola conciencia del sentido de estos dolores los merma a un grado muy soportable!

Si el paciente no reacciona de ningún modo o no suficientemente o si ya no reacciona a la aplicación regional de virus entonces hay que dudar el funcionamiento del sistema portador. En este caso es necesario visualisarde nuevo los vasos sanguíneos con una sustancia opaca para asegurar el acceso de los virus!

3. La terapia con células inmunológicas autólogas:

Distinguimos la defensa inmunológica específica (adquirida) de la inespecífica (innata). Tienen que cumplir diversos deberes y son de la misma importancia.[17]

«Específico» significa que cada célula está entrenada para una sola finalidad, por ejemplo para eliminar una célula de carcinoma de mama. Una tal célula no sabría qué hacer con una célula de leucemia, porque ésta tiene un aspecto completamente distinto y además no estaría a cargo de eliminar bacterias y virus en ningún caso. Es muy sofisticada y cuenta con todas las ventajas y desventajas de un especialista. Los linfocitos B y Tpertenecen a esta tropa. Los linfocitos B se convierten en células plasmáticasy producen anticuerpos que marcan las células cancerosas para el sistema complementario y para los linfocitos T citotóxicos. Éstos pueden eliminar las células cancerosas o por medio de la muerte celular programada (apoptosis) o por medio de una proteína canalicular (perforina) – en otras palabras pueden matarlas a flechazos.

Es extraño que exista un cierto antagonismo entre la inmunidad humoral,mediada por anticuerpos y la inmunidad mediada por las células. Mientras los linfocitos T citotóxicos (respuesta TH1) aumentan el potencial agresivo del sistema inmunológico, la inmunidad humoral (respuesta TH2) lleva muchas veces a una tolerancia del tumor. Tratamos de manejarle hacia la dirección correcta al sistema inmunológico con fármacos adecuados, por ejemplo con inhibidores COX-2que se usa también en la reumatología.

Al sistema inmunológico no-específico pertenecen los granulocitos, los macrófagos y las células asesinas naturales. Basicamente son «omnipotentes» aunque estén especializados para ciertos campos. La tarea principal de las células asesinas naturales es la eliminación de las células cancerosas y de células infectadas por virus. La mayor parte del trabajo inmunológico es ejecutado por el sistema inmunológico no-específico.

El sistema inmunológico inespecífico cuenta también con células que benefician al tumor. Se dice que los macrófagos limpian al tumor y contribuyen así a su bienestar. Por ende tratamos de inhibir los macrófagos por medio de fármacos adecuados como por ejemplo con los inhibidores H2 (Cimetidina), en general aplicado para el revestimiento del estómago.

La mayoría de las inmunoterapias como por ejemplo la fitoterapia (p.e. liga, echinacea, raíz de taiga), la organoterapia (p.e. preparados de timo) y la terapia ortomolecular (p.e. selenio, vitamina A, C, E) estimulan sobre todo el sistema inmunológico inespecífico. La fiebre y las células asesinas naturales también pertenecen al grupo de los inmunoestimulantes inespecíficos. Los virus hacen lo uno y lo otro: ya después de pocas horas estimulan el sistema inmunológico inespecífico demostrado por un pequeño acceso de la temperatura del cuerpo. Cuando luego se deshacen las células tumorales por la virosis, esto luego lleva a la respuesta inmune específica que es reforzada por la presencia de los virus.

3.1 La mejor estimulación del sistema inmunológico específico lacausan las células dendríticas. Estas células inician la respuesta inmunológica. Ligan el sistema inmunológico innato con el adquerido. Reconocen la célula cancerosa, las fagocitan y las descomponen, invaden los ganglios linfáticos (o – según nuevos estudios invaden la médula – Prof. Schirrmacher) y presentan los fragmentos a los linfocitos que la naturaleza ya ha puesto a la disposición en un aviso de antemano. Sólo esperan esta señal para transformarse en linfocitos T citotóxicos activados. Estas son células defensoras que maduran en el timo y que matan a las células cancerosas en un duelo.

Las células dendríticas han demostrado una eficacia extraordinaria en el tratamiento del cáncer de riñón.[18]En la lucha contra otros tipos de cánceres no han tenido un éxito parecido. El cáncer de riñón pertenece a los cánceres fáciles de diagnosticar. Es muy «inmunogen». Para obtener resultados semejantes en el tratamientos de otros tipos de cáncer hay que hacerlos perceptibles.

La manera más fácil es por medio de los virus. Estos pertenecen al grupo de los co-estimulantes más eficientes de las células dendríticas. ¡Es una de las razones por las cuales las distintas partes de nuestro concepto terapéutico no sólo se adicionan sino que hasta se multiplican!

3.2 Es posible que la terapia sólo con células dendríticas mejore el resultado clínico en un 30 a 50 % de los pacientes. Con este resultado se ha superado la eficacia de la terapia inmunológica y por ende es un éxito que merece ser celebrado. Pero en la vida clínica cotidiana los fracasos todavía superan los éxitos si sólo se aplican las células dendríticas. Por lo cual atacamos al cáncer con varias estrategias al mismo tiempo.

Un intento nuevo de mejorar la terapia con células inmunocompetentes es la combinación de células dendríticas con células asesinas naturales.

La desventaja de las células dendríticas y sus células efectoras – los linfocitos T – es que no pueden atacar sino en el caso que las células cancerosas formen antígenos tisulares (epitope MHC) en su superficie. Si la célula cancerosa no tiene esta cédula personal que distingue mi célula de riñón de cualquier otra célula de riñón humana entonces los linfocitos no reaccionan.

Esto limita su utilidad para la defensa antitumoral porque la célula cancerosa muchas veces está caracterizada por una completa pérdida de cara. Ha perdido estos antígenos, o sea su cédula personal y se ha convertido en un «nadie», sea porque ya no forma estos rasgos característicos o sea porque por la dediferenciación se ha vuelto tan «primitiva» o sea porque en apuros se desprende de las marcas de identidad (shedding) parecido a los marcadores de tumor. 

Estas células sin caras entonces de repente son invisibles para el sistema inmunológico específico adquerido. Pero gracias a Dios el sistema inmunológico innato todavía las reconoce. Las células asesinas naturales forman parte del sistema inmunológico innato. Son un soporte muy importante para la defensa antitumoral. Con estas empezó la verdadera era de la «inmunoterapia con células inmunocompetentes definidas». De este modo Rosenberg[19]hizo regresar varios cánceres.

Como monoterapia sin embargo éste no tuvo mayor éxito. Pero en combinación con las células dendríticas puede que tengan un renacimiento en el futuro. Cánceres que no respondían de ningún modo o no suficientemente a las células dendríticas por si solas, desaparecieron completamente por el ataque de las células asesinas naturales.

Empezó una nueva era en la colaboración entre las universidades y los médicos primarios. Las universidades cuentan con los conocimientos y la perfección técnica. Los médicos primarios saben lo que ahora es absolutamente necesario para los pacientes. ¡Forman una unidad de destinos muy en beneficio de los pacientes! Conocen a sus pacientes, están presentes para ellos día y noche. Esto enseña el don de la observación, para lo elemental. Al fin y al cabo no se trata tanto de los «conociemientos» sino de la «curación»: ¡a veces estos hasta son contradictorios![20] Por ende el paciente necesita a su médico de cabecera para su camino por la fábrica de ciencia como fiel acompañante!

Estoy muy orgulloso de que se ofrezca en mi consultorio médico el arte más elevado de la inmunoterapia en colaboración con varias universidades alemanas.

Practicamos la inmunoterapia en ciclos. El primer ciclo dura 3 semanas, los siguientes cada uno 2 semanas. Hay una pausa de aproximadamente 3 semanas entre los ciclos en que sólo se administran los virus. Una inmunización básica contiene 4 ciclos, es decir perdura más o menos medio año.

Estos son los componentes de nuestro concepto terapéutico de cánceres avanzados:

1. En el primer encuentro se hace una anamnesis según criterios de la medicina clásica y de la homeopatía. El contexto social y la actitud del paciente frente a su enfermedad también juegan un papel muy importante. El primer diagnóstico y las medidas terapéuticas con documentación de eficiencia sirven para la primera evaluación de la carga tumoral actual.

2. El examen general sirve para:

2.1 analizar la capacidad de fiebre. El riesgo más grande se presenta en las enfermedades cardíacas. Un electrocardiograma y un espirograma son indispensables para justipreciar los beneficios y riesgos de una terapia con fiebre.

2.2 la evaluación definitiva de la carga tumoral actual. Para ello los exámenes de laboratorios y técnicas visuales (ultrasonido, tomografía computarizada, la resonancia magnética, scintiogramas) son necesarios.

2.3 La diagnosis focal basada en la acupuntura auricular según Nogier sirve para buscar las etiologías del defecto inmunológico llamado «cáncer». Muchas veces se manifiestan inflamaciones crónicas de las tonsilas y de las senos nasales accesorios y focos en los dientes (dientes supurantes e intolerancia de metal). En la cavidad abdominal también hay focos importantes: inflamaciones crónicas de las trompas uterinas, de la próstata, del apéndice y de la vesícula biliar.

2.4 Sobre la base de la amnesis y la diagnosis focal hacemos una prescripción homeopática con el propósito de desintoxicar el cuerpo. Distinguimos:

2.4.1 La desintoxicación inespecífica, por ejemplo por medio de un metabolismo elevado causado por la terapia con fiebre o por una estimulación farmacológica y física de los órganos excretorios (hígado, riñón, intestinos).

2.4.2 La desintoxicación específica, por ejemplo de DDT en caso de cáncer de mama. Las prescripciones homeopáticas pueden fomentar tanto la función orgánica como la parada de la transducción (transmisión) de señales patológicas del cancerogen hacia la transformación por medio de señales contrarias, es decir necesitamos isopáticas correspondientes a las sustancias cancerígenas más importantes. En estado post tratamiento quimioterápico la administración de quimioterapias homeopáticas es indispensable para el restablecimiento de la inmunocompetencia.

3. Sobre la base de todos los reportes y resultados importantes se hace un plan de tratamiento detallado.

4. Se enseña a los pacientes simples ejercicios de qigong para precaver y eliminar los padecimientos de la gripe por consecuencia de la fiebre y para mejorar la actitud del paciente frente a su enfermedad y a su vida (psicooncología), porque muchas veces le falta la voluntad de vivir. ¡Aunque vengan a veces desde muy lejos para ser tratado; pero no lo hacen para ser curados sino para haber hecho todo lo posible para no tener que reprocharse que no hayan hecho lo suficiente!

5. Instalación de sistemas de porte para la inyeccióndiaria o cada dos días de virus oncolíticos a las cercanías del tumor.

6. Toma de sangre para obtenir las células dendríticas y las células asesinas naturales. Poco antes de la toma de sangre se debería hacer una terapia UVB o una ozonoterapia con aproximadamente 800 µg O3/100 ml de sangre. Esto estimula a las células asesinas naturales a aumentar considerablemente.

7. En ciclos de dos semanas se hace de lunes a viernes diariamente una hipertermia combinada (terapia con fiebre + termoterapia profunda locoregional).

8. Una semana después de la toma de sangre las células dendríticas están maduras. Se les inyecta sin carga directamente intratumoral o con carga (con material tumoral autólogo o ajeno) intracutáneo o en los ganglios linfáticos.

9. Dos semanas después de la toma de sangre se inyectan las células asesinas naturales intratumoral o en la arteria.

10. Después de una pausa en la terapia de dos o tres semanas en la que sólo se administran los virus, se repiten primero estos ciclos de dos semanas cuatro veces. Una vez cada mes se controlan los resultados (ultrasonido, tomografía computarizada, resonancia magnética, marcadores de tumor). En cuanto empiece el tumor a involucionar se pueden prolongar los intervalos de los tratamientos.

En caso de poca carga tumoral, es decir después de un tratamiento curativo clásico, para prevenir una recidiva y metástasis no se aplican las células dendríticas ni las células asesinas naturales a no ser que haya suficiente material tumoral a disposición. Si el material tumoral es archivado correctamente entonces la terapia con células dendríticas es una ampliación extraordinaria del arsenal terapéutico precisamente en estado de poca carga tumoral. Sólo con esta medida se puede disminuir el peligro de una recaída considerablemente. Dependiendo de la agresividad del tumor recomendamos 1-2 series anuales con 6 terapias de fiebre cada una.

La agresividad resulta de la carga tumoral y de los resultados histológicos. Si el pronóstico es malo, por ejemplo en caso de carcinoma negro de la piel (melanoma maligna) a partir de un tamaño de estrato de 1.5 mm, es recomendable admitir una u otra faceta terapéutica de cánceres avanzados, sobre todo las células dendríticas y las células LAK (lymphokine-actived cells: células activadas asesinas contra determinadas células). Por la falta de material tumoral autólogo – es decir propio del paciente – las células dendríticas son marcadas con células cancerosas ajenas en el laboratorio de los cuales se sabe que portan la mayoría de los antígenos específicos para el cáncer en su superficie. Con estos «dibujos robotes» los «comandores» de la defensa inmunológica están bien preparados para el combate contra el enemigo.

En este estado favorable de libertad tumoral es prudente luchar con todas las energías contra los focos, es decir liberarse de focos purulentos, por ejemplo en los senos nasales accesorios, por medio de la terapia con lufa y de los distintos metales en la boca – incluso el agente destructivo mercurio.

Contestar la pregunta de ¿Porqué me enfermé yo? puede ser el objetivo de la vida. No debería ser forzado ni olvidado. La enfermedad podría ser un buen motivo para cambiar su vida completamente.[21]

August 2004

[1] Engel, P., Über den Infektionsindex der Krebskranken. [About the index of infection of cancer patients], Wiener Klinische Wochenschrift 47 (1934) 1118-1119, zitiert in: Hager, E.D., Abel, U., Biomodulation und Biotherapie des Krebses, Heidelberg 1987, p.26

[2] Kölmel, K.F., Infections and melanoma risk: results of a multicentre EORTC case-control study, Melanoma Research, Vol. 9, 1999, pp. 511-519

[3] El tumor sólo puede crecer produciéndo continuamente nuevos vasos sanguíneos. Por ende se busca en todo el mundo intensamente sustancias para reducir el abastecimiento del tumor con sangre porque así las células cancerosas se extinguirían al compás en que sean producidas por falta de alimentación. De este modo se hubiera conseguido una detención en el crecimiento. La carrera contra la muerte podría ser cancelada y el tumor podría ser descompuesto inmunológicamente con toda tranquilidad.   

La producción de los vasos sanguíneos sin embargo es un sistema muy artificioso, regulado por factores estimulantes y inhibitorios. El tumor original y las metástasis además tienen varios mecanismos para derivar el sistema vascular. De este modo es poco probable lograr la inhibición con una sóla sustancia. Los primeros estudios clínicos en Alemania no han mostrado mucho éxito.

Pero hay también otra conjetura: muchas enzimas necesarias para la producción de los vasos sanguíneos necesitan cobre como co-factor en una concentración muy encima de otras acciones vitales como por ejemplo la producción de los glóbulos rojos y blancos. Por medio de una inhibición dosificada del abastecimiento con cobre y la eliminación de la cobre conservada tal vez sea posible inhibir la producción de los vasos sanguíneos tumorales sin inhibir al mismo tempo la producción sanguínea y por lo tanto la defensa inmunológica.

Gracias a investigaciones de una enfermedad de conservación de cobre bien conocida, Morbus Wilson, se encontró el remedio anhelado: Ammoniumtetrathiomolybdat (TM) se llama el productor de chelat que liga exclusivamente el cobre y que aparentemente no tiene otros efectos secundarios que la mencionada inhibición de la producción sanguínea, sobre todo de los granulocitos. Controlando regularmente la concentración de ceruloplasmina en la sangre, es fácil ajustar las resevas de cobre al nivel deseado de un 10 a 20 % de la concentración inicial.

Toma 1 a 3 meses hasta que la concentración terapéutica esté alcanzada. Hasta que se manifieste un efecto visibile en el crecimiento del cáncer hay que contar con otros 3 meses. 4 a 6 meses después del comienzo del tratamiento en 5 de 6 pacientes que alcanzaban este destino, el crecimiento del cáncer se dejó parar. El tumor del último creció en un punto mientras se paró en todos los otros puntos. (Brewer, G., Dick, R., Grover, D., LeClaire, V., Tseng, M., Wicha, M., Pienta, K., Redman, B., Jahan, T., Sondak, V., Strawderman, M., LeCarpentier, G., Merajver, S., Treatment of Metastatic Cancer with Tetrathiomolybdate, an Anticopper, Antiangiogenic Agent: Phase I Study, Clinical Cancer Research, Vol. 6, 1-10, January 2000)

Éxitos como estos postulan atención y merecen ser observados con todo respeto si queremos ser tomados en serio como médicos y científicos.

En general se muestra un imagen más realista que la primera publicación quiere sugerir. Después de tres años de experiencia puedo declarar la relevancia en lo siguiente: Hay pacientes cuyo cáncer de hecho dejó de crecer por consecuencia de la inhibición. Pero observando otros no se halló     ningún resultado. Como el remedio no tiene efectos secundarios vale la pena un experimiento terapéutico. Sin embargo hay que controlar la concentración del ceruloplasmina cada 1 a 3 semanas para ajustar la dosis. Esto requiere     una buena colaboración del paciente con el médico.

[4] Muchas técnicas de detección precoz son ofrecidas pero sólo algunas pocas cumplen su palabra. Para hacer este campo más transparente fundamos una sociedad para la detección precoz y terapia de cáncer.

“Gesellschaft für Krebs-Frühdiagnostik und -Therapie e.V.”,    

Arno Thaller, 1. Vorsitzender, Benzing 6, 91801 Markt Berolzheim, Tel.: +49-9146-9429714, Fax: +49-9146-224, E-Mail: Krebsfruehdiagnostik@no_Spam.t-online.de 

[5] Un estudio completo sobre las publicaciones de Coley son publicadas por su hija Nauts, Helen,  Coley, Bibliograhie von Berichten zur klinischen oder experimentellen Anwendung von Coley-Toxinen. (Streptococcus pyogenes und Serratia marcescens) 1893 - 1986, in: Hager, E.D., Abel, U., Biomodulation und Biotherapie des Krebses. Endogene Fiebertherapie und exogene Hyperthermie in der Onkologie, [Biomodulation and biotherapy of cancer.  Endogenous fever therapy and exogenous hyperthermia in oncology], Heidelberg 1987, pp. 168 - 188. ¡Esta obra colectiva es una fuente indispensable e inagotable, muy interesante y aleccionadora!

[6] Kempin, S., Cirrincone, C., Myers, J., Lee III, B., Straus, D., Koziner, B., Arlin, Z., Gee, T., Mertelsmann, R., Pinsky, C., Comacho, E., Nisce, L., Old, L., Clarkson, B., Oettgen, H., Combined     Modality Therapy of Advanced Nodular Lymphomas (NL): The Role of Nonspecific Immunotherapy (MBV) as an Important Determinant of Response and Survival. Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, New York, N. Y. 10021, in: Proceedings of ASCO (American Society of Clinical Oncology) 2=19, 56 (1983), C218 Este artículo describe el estado después de 3 años. El estado después de 5 años está descrito por Oettgen, H.F., Old, L.J., Hoffmann, M.K. und Moore, M.A.S., Antitumor effects of endotoxin: possible mechanism of action, in: Homma, Y., Kanegasaki, S., Lüderitz, O., Shiba, T., Westphal, O., Bacterial Endotoxin, Weinheim, 1984, pp. 205-21.

Zhao You Tang, Hai Yan Zhou, Gang Zhao, Li Mian Chai, Ming Zhou, Ji Zhen Lu, Kang Da Liu, H. Francis Havas, Helen Coley Nauts, Preliminary Result of Mixed Bacterial Vaccine as Adjuvant Treatment of Hepatocellular Carcinoma, Med. Oncol & Tumor Pharmacother., Vol. 8, No., 1, pp. 23-28, 1990

Johnston, B.J., Clinical Effect of Coley´s Toxin - I.: A controlled Study, in: Cancer Chemother. Rep. no. 21, 19-41 (1962)

Johnston, B.J., and Novales, E.T., Clinical Effect of Coley´s Toxin - II.: A Seven-year Study, in: Cancer ChemotherRep. no 21, 43-68 (1962)

[7] Kölmel, K. F.; Abel, U.; Kuhn, B.; Vehmeyer, K.; Wieding, J. U.: Behandlung des metastasierenden malignen Melanoms mit einem Endotoxin enthaltenden Bakterienlysat. Ergebnisse einer Pilotstudie, [Treatment of metastasising malignant melanoma with a bacterial lysate containing endotoxin. Results from a pilot study], in: Waclawizel, H. W.; Gebhart, W.; Manfreda, D.; Schlag, P. (Hrsg.): Das maligne Melanom, Berlin, Heidelberg, New York 1991, pp. 238 - 241

[8] Abel, U., Die Wirksamkeit der aktiven Fiebertherapie des Krebses mit Bakterientoxinen, [The efficacy of active fever therapy of cancer with bacterial toxins], in: Zeitschrift für Onkologie 31,2 (1999), pp. 47-55

Hager, E.D., Abel, U., Biomodulation und Biotherapie des Krebses. Endogene Fiebertherapie und exogene Hyperthermie in der Onkologie, [Biomodulation and biotherapy of cancer. Endogenous fever therapy and exogenous hyperthermia in oncology], Heidelberg 1987, pp. 168 - 188. ¡Esta obra colectiva es una fuente indispensable e inagotable, muy interesante y aleccionadora!

Hager, E.D., Mikrobielle Immunmodulatoren: Aktive Fiebertherapie mit Bakterientoxinen, [Microbial immunomodulators: active fever therapy with bacterial toxins], in: Naturheilverfahren und unkonventionelle medizinische Richtungen. Grundlagen, Methoden, Nachweissituationen, hsg. M. Bühring und F.H. Kemper, Berlin Heidelberg, New York 1992ff, Kp. 10.05, pp. 1-39.

[9] Field, Lohr, Institute of Medicine. Guidelines for Clinical Practice: from Development to Use. National Academie Press, Washington d. C. 1992; 34, zitiert aus: Gerlach F. M., Bahrs O., Fischer, G. D. und Weis-Plummeyer M., Leitlinien für die hausärztliche Praxis, in: Z. Allg. Med. 1995; 71: 950-956.

Para la localización de la posición de la «ciencia» dentro del «arte médico» sirve el artículo: Thaller, A., Das “Gute” und das “Wahre”: “Wissenschaft” und “Moral” in der Heilkunst, [Lo «bueno» y lo «verdadero»: «ciencia» y «moral» en el arte médico] in: Erfahrungsheilkunde 10/2003, pp. 676-685

[10] Heckel M., Ganzkörper-Hyperthermie und Fiebertherapie. Grundlagen und Praxis. [Hipertermia del cuerpo entero y terapia con fiebre. Básico y práctica.], Hippokrates; Stuttgart 1990

Schmidt, K.L., Hyperthermie und Fieber [Hipertermia y fiebre], Stuttgart 1975 u. 1987, con una bibliografía extensa.

[11]> Øvergaard, J., The Design of Clinical Trials in Hyperthermic Oncology, Danish Cancer Society, Department of Experimental Clinical Oncology, Radiumstationen, D-8000 Aarhus C, Denmark, in: Physics and Technology of Hyperthermia, ed. by Fields, S.B. and Franconi C., 1987

Sugahara, T., Yamamoto, I., Clinical Response of Hyperthermia, Biomedical Ingeneering Application Basis Communication 6, (1994), 340-362

van der Zee, J. et al., Comparison of radiotherapy alone with radiotherapy plus hyperthermia in locally advanced pelvic tumors: a prospective, randomised, multicentre trial. Dutch Deep Hyperthermia Group, Lancet 2000 Apr 1; 355(9210):1119-1125

Szasz, A., Szasz, O., Szasz, N., Electro-hyperthermia. a new paradigm in cancer therapy, Deutsche Zeitschrift für Onkologie, 2001; 33: 91-99

Hager, E.D, Dziambor, H. et al., Deep Hyperthermia with Radiofrequency in Patients with Liver Metastases of Colorectal Cancer, Anticancer Research 19(1999), 3403-8

Sahinbas, H., Grönemeyer, D.H.W., Böcher, ER. Lange, S., Hyperthermia Treatment of Advanced Relapsed Gliomas and Astrocytoma, Universität Witten/Herdecke, Bochum, Hyperthermie-Symposium Köln 26.     -27.10.2003   

Hager, E.D., The Treatment of Patients with High-Grade Glioma with Deep RF-Hyperthermia, ASCO Meeting 2003

[12]> Csatary, L.K., Eckhardt, S., Bukosza, I., Czegledi, F., Fenyvesi, C., Gergely, P., Bodey, B., and  Csatary, C.M.: Attenuated Veterinary Virus Vaccine for the Treatment of Cancer, in: Cancer Detection and Prevention, 17(6):619-627, 1993

Una exposición extensa de la terapia de cánceres     con virus se encuentra en: Driever, P. H., Rabkin, S. D., Replication-Competent Viruses for Cancer Therapy, Basel, 2001, Monographs in Virology Vol. 22, Ed. Doerr, H.

[13] Csatary, L.K., Gosztonyi, G., Szeberenyi, J., Fabian, Z., Liszka, V., Bodey, B., Csatary, C.M., MTH-68/H oncolytic viral treatment in human high-grade gliomas, in: Journal of Neuro-Oncology, 67, 83-93, 2004.

Estudios de observación y estudios comparativos tienen el mismo valor científico. La pretensión de estudios comparativos como condición previa para la restitución de los gastos no tiene una base científica. No es más que un pretexto de los seguros de faltar a su compromiso de pago:

Benson, K., A Comparison of Observational Studies an Randomized, Controlled Trials, in: New Engl. J. Med., 342 (2000) 1878 - 1886

Concato, J. et al., Randomized, Controlled Trials, Observational Studies and     the Hierarchy of Research Designs, in: New Engl. J. Med., 342 (2000)     1887 – 1892

[14] Nota personal de la Sra. Dr. C.M. Csatary

[15] Prof. Schirrmacher del Centro Alemán de Investigación de Cáncer     (Deutsches Krebsforschungsinstitut) de Heidelberg revisó «centenares de cultivos de células tumorales humanas» y no encontró ningún clon resistente. ¡Esto es una ventaja más frente a las citostática!

Frente a otros tipos de virus, el virus Newcastle se distingue por la estabilidad del código genético y por el hecho de que no es incorporado en el genoma     humano. ¡Sospechas de que este virus curativo cambiara su cara por medio de mutación algún día y provocaran tumores, parecen por lo tanto, muy ajeno a la realidad!

[16] Schirrmacher, V., Griesbach, A., Ahlert, T., Antitumor effects of Newcastle Disease Virus in vivo: Local versus systemic effects, International Journal of Oncology 18, 2001, 945-952

[17] Como introducción a los términos inmunológicos básicos, véase:

Thaller, A., Tumortherapie mit Fieber, Viren und Visualisierung, ein Konzept, das alte Erfahrung, moderne Wissenschaft und die Kraft des Glaubens in sich vereint, [Tumour therapy with fever, viruses and visualisation: a strategy that combines ancient experience, modern science and the power of faith], in: Leben mit Krebs, Perspektiven in das 21. Jahrhundert, hrsg. von Heiss, G., Mainz 2001, . Este artículo se basa en:   

Thaller, A., Tumortherapie mit Fieber und onkotropen Viren unter Leitung der Polymerase-Kettenreaktion zur Erstellung eines “Virogramms” und zur Erfolgskontrolle, [Tumour therapy with fever and oncotropic viruses guided by the polymerase chain reaction to prepare a “virogram” and to monitor success], Kongressband: Stacher, A., (Hrsg.) “Ganzheitliche Krebstherapie. 5. Wiener Dialog über Ganzheitsmedizin”, 25.-27.3.1999, Wien 2000, pp. 256-270

[18] Kugler, A., Stuhler, G. Walden, P., Zöller, G., Zobywalski, A., Brossart, P., Trefzer, U., Ullrich, S., Müller, C., Becker, V., Gross, A., Hemmerlein, B., Kanz, L., Müller, G., Ringert, R.-H., Regression of human metastatic renal cell carcinoma after vaccination with tumor cell-dendritic cell-hybrids, in: Nature Medicine, Vol. 6, No. 3, March 2000.

A pesar de todos las faltas metódicas de este trabajo, no cabe duda en la eficiencia de las vacunas. Prof. Peters de la Universidad de Göttingen hizo un trabajo investigativo valioso.

[19]> Rosenberg SA., Progress in human tumour immunology and immunotherapy. Nature 2004;411: 380-384

[20]>Thaller, A., Das “Gute” und das “Wahre” ..., [Lo «bueno» y lo «verdadero»], a.a.O.

[21]> Qigong y otras prácticas pueden ser una ayuda valiosa en el camino de la convalecencia:

Šebková-Thaller, Z.,

  • Ich blühe und genieße und packe es an! [I flourish, I relish and I tackle it!], Taijiquan & Qigong Journal 3/2000, pp. 14-19 
  • “Ich pack es an!” - Qigong in Therapien, [“I tackle it!” ], Die Andere Realität 4/2000, pp.20  
  • Die Wurzeln von Himmel und Erde, [The roots of heaven and earth], Grenzenlos, 3/ 2001 pp. 6, 7, 16
  • Qigong in der Krebstherapie, [Qigong in cancer therapy] - Mensch&Sein 7/01, p. 59
  • Ich blühe, ich genieße, ich pack’ es an!, Qigong in der Krebstherapie, [I flourish, I relish and I tackle it! Qigong in cancer therapy], tiandiren, 2/2001, pp.  4-6